Entrenamiento

Beneficios de la Fuerza en Deportes de Resistencia

4 min lectura · Alejandro Durango (Coach)

La fuerza se define como la capacidad física de generar tensión muscular frente a una resistencia. Debemos entender que existen diferentes tipos de fuerza muscular y, dependiendo de nuestras metas deportivas, se debe potencializar cada una de ellas.

A continuación exploramos los tres tipos principales de fuerza y sus beneficios reales para el deportista de resistencia.

1. Fuerza Máxima

Es la capacidad de ejecutar un trabajo muscular máximo. En este tipo de fuerza la carga a vencer es máxima, la velocidad de ejecución del movimiento será lenta (en trabajos dinámicos) y el número de repeticiones que podremos hacer será muy bajo.

A la hora de trabajar este tipo de fuerza trabajaremos con cargas máximas (más del 95% de 1RM) o submáximas (más del 85% de 1RM).

Beneficios:

  • Activar las fibras musculares de tipo II (contracción rápida) capaces de generar altos niveles de fuerza.
  • Aumentar los niveles de hormonas musculares.
  • Aumentar la densidad y la fuerza ósea.
  • Disminuye el riesgo de lesión.

2. Fuerza de Resistencia

Es la capacidad de prolongar un trabajo de fuerza, de oponerse a la fatiga en un trabajo de larga duración. En este tipo de trabajo la carga a vencer será media o baja y el número de repeticiones será alto.

Para desarrollar este tipo de fuerza se suele trabajar con cargas entre el 50% y el 65% de 1RM.

Beneficios:

  • Ayuda a mantener una buena estabilización postural durante un período de tiempo prolongado.
  • Mejora la capacidad aeróbica de los músculos de trabajo.
  • Mejora la capacidad de realizar tareas funcionales de nuestra vida diaria.

3. Fuerza Explosiva (Potencia)

En este tipo de fuerza trabajamos la capacidad de superar una resistencia (carga externa, peso corporal) en el menor tiempo posible. Para desarrollar este tipo de fuerza las cargas empleadas oscilan entre el 65% y el 85% de 1RM.

Beneficios:

  • Mejorar la velocidad de reclutamiento de las unidades motoras y mejorar la coordinación intramuscular.
  • Reducir el tiempo de reacción.
  • Mejorar la elasticidad del tejido muscular y conectivo.
  • Activar las fibras musculares tipo II.

Recomendación Final

Recomendamos encarecidamente el entrenamiento de los 3 tipos de fuerza. Para ello es necesario una planificación para controlar el mejor momento para cada una de ellas.

Teniendo en cuenta la definición de cada una de las fuerzas que cualquier individuo de bajo o de alto rendimiento debe realizar, se concluye que el trabajo de fuerza nos aporta: