Fisiología

Regulación de la carga de entrenamiento en función del ciclo menstrual

3 min lectura · Isabela Cuartas (Coach)

El ciclo menstrual es uno de los procesos biológicos que diferencia hombres y mujeres. Más allá de todo lo que conlleva, lo importante en cuanto al rendimiento son los diferentes cambios hormonales que se producen en el cuerpo de la mujer.

Estos cambios durante el ciclo menstrual pueden afectar de forma significativa su capacidad de rendimiento y adaptación al esfuerzo.

El ciclo menstrual se divide en tres fases, cada una de ellas caracterizadas por unos procesos específicos que como entrenadores y atletas debemos entender.

1. Fase Folicular (Semanas 1-2)

Las dos primeras semanas posteriores al ciclo menstrual corresponden a la fase Folicular. Estas dos semanas son las más adecuadas para incrementar la carga de entrenamiento, ya sea de fuerza o resistencia.

Durante esta fase, diferentes hormonas modifican sus niveles; entre estos cambios se destaca que los niveles de estrógenos, testosterona y hormona de crecimiento aumentan claramente, favoreciendo la recuperación y la asimilación de cargas altas.

2. Fase de Ovulación (Días 14-16)

La segunda fase, llamada fase de ovulación, dura unos 2-3 días. Durante estos días, los valores de estrógenos son altos, pero empiezan a descender progresivamente.

A pesar del descenso hormonal, se recomienda seguir entrenando de manera intensa durante este corto periodo para aprovechar el pico de rendimiento remanente.

3. Fase Lútea (Días 17-28)

Finalmente tenemos la tercera fase, llamada la fase lútea. Durante esta fase, que dura entre 8-10 días, se segrega progesterona, una hormona catabólica que dificulta claramente la asimilación del entrenamiento.

Durante este periodo, pueden experimentarse diferentes alteraciones como:

Por este motivo, durante la fase lútea se recomienda bajar la intensidad y realizar rodajes largos aeróbicos, priorizando el mantenimiento sobre la alta intensidad.